No solo basta con que tu dentadura me mire de esa manera; no me basta con que la boca de la botella se encuentre con la mía en un fugaz pero pretencioso beso; no me sirve desechar esa hoja, si luego veré como la despliegas ante mi, junto con ese aroma que me despierte y reproduzca la película que nunca logró tener proyector alguno. A ese cuadro no le alcanza para mantener dentro de él la mar de imágenes que concentra solo en cuatro paredes.
Pero… mis ojos son más conformistas. Ellos beben el aroma mientras saborean la mejor de las películas, en una sala oscura, proyectada en ti.
2 comentarios:
intercambio de sentidos, recuerdos de poesía (Y)
:)
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